El Cascanueces

Ballet Nacional de Ecuador Presenta:


El Cascanueces

de Piotr Ilich Tchaikovsky


Coreografía Jaime Pinto
Música: P .I. Tchaikovsky
Diseño de vestuario Pepe Rosales
Dirección General: Rubén Guarderas


Sinopsis

La historia empieza en casa del honorable señor Stahlbaum, quien junto a su esposa tiene dos adorables hijos: Clara y Fritz.

En vísperas de Navidad, el juez ofrece una fiesta a la que están invitadas las familias más respetables de la ciudad, además del excéntrico padrino de Clara: Her Drosselmeyer.

Herr Drosselmeyer, como mago,  tiene el donde divertir a los niños; así que lleva su teatrino y presenta los muñecos de tamaño natural: Pierrot, Colombina y el Moro; y los hace bailar. Drosselmeyer entrega a Clara un muñeco cascanueces en forma de soldadito de madera, ella queda encantada con el regalo, juegan con su hermano Fritz y este la sorprende, le quita el muñeco y lo parte en dos. Clarita se entristece, Drosselmeyer realiza un acto de magia y repara al muñeco.

Terminada la fiesta, todos van a descansar. Clara y Fritz se quedan dormidos y sueñan que el salón de su casa está lleno de ratones gigantes quienes le quitan el Cascanueces. Drosselmeyer, aparece y recupera el muñeco para ellos; con un acto de magia desaparece el mobiliario de la casa, hace crecer el árbol de navidad a un tamaño gigantesco, al muñeco Cascanueces al tamaño de un ser humano y al pelotón de soldados de Fritz.

Se desata una pelea entre ratones y soldados de madera, el Cascanueces es herido por el rey de los ratones, Clarita le ayuda a ganar la batalla lanzando una de sus zapatillas al gigantesco ratón que cae al suelo y es finalmente derrotado.

Al final de esta contienda, el salón se convierte en un bosque invernal donde Clara y el Cascanueces continúan su viaje, se despiden del Reino de las Nieves y siguen su camino hasta llegar al Reino de los Dulces donde el Hada de azúcar ha preparado un agasajo en su honor.

Clarita, disfrutando de los dulces, mira encantada los bailes del café de Arabia, del té de la China, de los Mirlitones, de los chocolates de España y de los caramelos de Rusia. El hada de azúca, Drosselmeyerel Cascanueces terminan la fiesta con una maravillosa danza, y todos despiden a Clarita y a Fritz quienes vuelven a la realidad y se dan cuenta que todo ha sido un lindo sueño. Drosselmeyer se queda con el Cascanueces hasta el próximo año.